EVER GIVEN, EL BARCO QUE DEMOSTRÓ ROMPER ALGO MÁS QUE LAS OLAS… EL COMERCIO INTERNACIONAL.

Por Armando Adolfo Martínez Meneces.
Flavio González Ayala.
Víctor Alfonso Tapia Miranda.

INTRODUCCIÓN. –

El comercio internacional se ha enfrentado a diversas dificultades en los últimos años, manifestadas mediante guerras comerciales, austeridades gubernamentales, fitosanitarias; una recesión económica global que derivaría a crisis por una pandemia que nos atormenta día a día y que va direccionado a continuar con el mismo tormento durante todo el 2021, aunque claro, con un ángel al que llamamos vacuna, que se muestra con todo tipo de costo, nacionalidad, conserva y logística,  que, así como las religiones respaldan a sus fieles, este ángel, respalda a los de mayor jerarquía; y cuando creíamos que nada podía adherirse al declive del comercio, una embarcación asiática se interpone en uno de los flujos logísticos más importantes del planeta.

El nombre del protagonista es Ever Given de origen japonés, aunque alquilado por la taiwanesa Evergreen Line a la japonesa Shoei Kisen Kaisha, con una antigüedad de tres años y una longitud aproximada de 400 metros; atascado del 22 al 29 de marzo, obstaculizando el flujo de una de las principales rutas marítimas para el comercio internacional, correspondiente al 12% del mismo y el 7% del petróleo mundial. El bloqueo fue el cierre más largo del canal desde el cierre de 8 años después de la Guerra de los Seis Días en 1967 y ofreció un recordatorio de la fragilidad de la infraestructura comercial global y las amenazas a las líneas de suministro ya extendidas por la pandemia.

El incidente sucedió en el canal de Suez (con una extensión de 193 km, que sirve como vía para evitar rodear el continente africano), en Egipto, debido a la poca visibilidad por las condiciones meteorológicas y los vientos sostenidos de 74 km/h que afectaron el control del barco, una situación complicada para la inversión de más de 8 mil millones de dólares que realizó el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi, para ampliar el canal de Suez, para evitar acontecimientos… como este.

El problema es una anomalía crónica del comercio internacional: muchos solemos ver este accidente como una fotografía (es decir, si, el problema está ahí, pobres de los barcos que intentan cruzar de ida, pues sus entregas se van a atrasar), pero a mayor profundidad el problema se agrava. El comercio internacional, afectado de unos años para acá, se va a crisis porque cada día del bloqueo del barco tuvo pérdidas de más de 8,000 millones de euros diariamente, implicando un gran déficit fiscal para el gobierno egipcio, los contenedores (coprotagonistas en cubierta) son los conectores entre la consumidor – contenedor – empresa, el consumidor tendrá retardos en sus mercancías (agudizando el problema el incremento considerable de la demanda durante la contingencia), los contenedores vacíos también cuentan (aunque no se vean en primera plana), pues son un insumo clave para transportar las mercancías, ocasionando que las posibilidades de exportar/importar a /desde otras zonas se van limitando con el paso de las horas por la disponibilidad a la baja de los contenedores, un problema serio que afligía al comercio internacional desde varios meses atrás.

El bloqueo del canal, se estima que fueron hasta 400 barcos, que incluyen petroleros y cargos que transportaban vienes, el tráfico se detuvo por 6 días, que fue lo que duró el varamiento del buque. Cada momento intransitable en el Canal de Suez fueron pérdidas económicas por los retrasos, por ejemplo, a los propietarios y fletadores de barcos que no pudieron navegar por el Canal de Suez enfrentan alrededor de 24 millones de dólares estadounidenses en gastos que no podrán recuperar. Además, se suma a una crisis por falta de contenedores y el posible embotellamiento y tráfico excesivo en los puertos de Europa, debido a que la mayor parte de los navíos lo tienen como destino; sucesos que dañan aún más la cadena de suministro de muchos mercados, aumentando los precios y afectando a todos los involucrados, e incluso a los consumidores finales.

Este tipo de acontecimientos, que, si bien son inesperados y afortunadamente no ocurren de manera frecuente, ponen a pensar a la comunidad internacional sobre posibles alternativas que reduzcan los daños en caso de que suceda algo similar en el futuro. Aunque la vía alterna es vía el Cabo de Buena Esperanza, ruta que rodea al continente africano por el sur, dicha ruta supone un aumento en el tiempo de viaje que tienen que hacer las embarcaciones, sumándole dos semanas, así como un mayor consumo de fuel, aproximadamente de 800 toneladas, de acuerdo con declaraciones de Sri Paravaikkarasu de la Facts Global Energy, lo cual lo hace una ruta de costo elevado, poco viable y no conveniente para las navieras.

Otra de las alternativas más populares es la Ruta Marítima del Norte, que pasa por la costa siberiana de Rusia. Esta vía es aún más corta (en algunos escenarios), que la Ruta del Sur (que incluye al Canal de Suez), lo que se traduce en una disminución en los tiempos de entrega y en los costos operativos de las empresas, ya que el combustible representa una gran parte de los costos de un barco, pudiendo llegar hasta el 60% de estos. Sin embargo, las condiciones climatológicas que representa atravesar el océano Ártico hacen que muchos no le apuesten a esta ruta, contrario del discurso que presenta el gobierno liderado por Vladimir Putin.

Y eso es solo por el lado del comercio marítimo, pero no hay que olvidar que gran parte de la importancia que tiene el Canal de Suez recae en la conexión que brinda a los países de Medio Oriente, los mayores productores de petróleo en el mundo, con el mercado europeo. Bajo esta perspectiva, las posibilidades de instalación de oleoductos y gasoductos que conectan a estos países hacen mucho más interesante este análisis. Sin embargo, estas posibilidades se ven restringidas debido al papel fundamental que juega Siria, por su localización estratégica para conectar a estos mercados, por lo que mientras el país continúa con el conflicto bélico que ha destrozado a la nación por una década, las esperanzas y alternativas de proyectos de infraestructura tan importantes para uno de los mercados más grandes y sólidos del mundo parecen no tener un buen futuro a corto plazo. Por este lado, la pandemia “benefició” un poco el impacto de este bloqueo en el canal, ya que aunque estén atascados buques con caras de crudo y petróleo, las medidas sanitarias que tomaron una gran cantidad de países de Europa respecto al manejo de la semana santa ayudaron a que no hubiera un exceso de demanda por parte de estos mercados y golpearan de una manera más fuerte a la economía.

Sin duda alguna, el Ever Given nos muestra lo frágiles y sinuosos de los caminos en el mundo y que cualquier incidente puede detener además de las comunicaciones, el comercio mundial, razón por la cual es necesario tomar medidas preventivas para que dichos sucesos no afecten la logística mundial y tener alternativas globales.


Flavio González Ayala.

Internacionalista. Candidato a Doctor en Relaciones Internacionales, Negocios y Diplomacia por la UANL.
Profesor Investigador de la Facultad de Economía de la UASLP.
Maestro en Estudios de Asia y África por El Colegio de México.


Deja un comentario