ABRIL PUEDE SER MES CLAVE PARA LA DEMOCRACIA MEXICANA Y PARA LA CORTE

Por redacción

El estreno en la Suprema Corte de Justicia de la Nación de una presidencia en manos, por primera ocasión, de una mujer cuya carrera se sustenta dentro del Poder Judicial, abogada a carta cabal, dicen los y las que la conocen y apegada al marco constitucional. Entonces ella será a quien le toque apurar las acciones de inconstitucionalidad que seguramente serán interpuestas contra las reformas al Instituto Nacional Electoral.

Será a raíz de que el Senado devuelva el paquete de reformas electorales con algunos cambios a los diputados y que seguramente serán aprobados para que se publiquen, cuando esto suceda se darán las promociones de amparos, ya sea por particulares o por grupos, pero apostemos a que se darán.

Y es que de acuerdo a diversos constitucionalistas que han expresado su opinión respecto a las modificaciones que sufriría la ley del Instituto Nacional Electoral, consideran que por lo menos son 20 modificaciones las que violan la Constitución. Entonces en cuanto sean ley esos cambios, la cascada de acciones de inconstitucionalidad serán interpuestas. Y hay que sumar los amparos de particulares.

Será entonces cuando la ministra Norma Piña deberá estar atenta para que se aceleren los procesos, pues hay que recordar que todo deberá estar en orden para el proceso electoral del 2024, cuando se elegirá Presidente de la República y se renovarán las cámaras. Y júrelo que muchas de esas acciones de inconstitucionalidad llegarán a la Corte.

Entonces la “bolita” queda en manos de los y las ministras y serán ellos y ellas quienes definirán si una o algunas partes o todas de esas modificaciones se declaren inconstitucionales, para lo cual se requieren ocho votos. Sí ocho ministros que voten a favor o en contra. Y es que para declarar inconstitucional una ley o la inconstitucionalidad de esta se requiere mayoría calificada, no simple, por tanto son ocho los votos que se necesita.

De acuerdo a como lo han citado algunos columnistas y que toman como referencia al propio López Obrador, éste último cuenta en la corte con los votos de Loretta Ortiz, de el expresidente de la Corte Arturo Zaldívar y la cuestionada Yasmín Esquivel.Pero aunque aparentemente se podría decir que existen 8 votos no controlados por el habitante de palacio nacional, todo puede suceder en el momento de la votación.

Podría ser en abril cuando llegue todo esto a la Corte y sea en esos días cuando se pruebe nuevamente a los ministros, la independencia de estos, la autonomía de ese poder. Ya falta poco, y la ministra Norma Piña, Presidenta de la SCJN, deberá acelerar los tiempos por las circunstancias electorales, el proceso para el 24 estará cerca.

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