Por redacción
“¡Siempre autónoma! ¡Siempre autónoma! ¡Siempre autónoma!”.
Así se desprendió el grito de las gradas en el recinto Legislativo y de algunas de las curules y quizás de miles de egresados y estudiantes de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
En el marco del centenario de la Autonomía universitaria, la LXIII legislatura del H. Congreso del Estado, en la sesión solemne número 25, que contó con la representación de los poderes ejecutivo y judicial del estado. En esa representación, en donde, supuestamente, se asienta el poder del pueblo a través de sus voces, fue en donde el rector de la UASLP, Alejandro Zermeño Guerra les dijo:
“Espero con sinceridad en ustedes honorables miembros de este Congreso, en compañía de las autoridades estatal, otorguen a la Universidad para el inicio de este segundo siglo la autonomía financiera”, que le dé la “Suficiencia presupuestaria para incrementar la cobertura educativa y otorgar la ansiada gratuidad en los estudios”
Y añadió con claridad algo que debe retumbar en muchos oídos, “En la educación no hay gasto, hay inversión, una inversión que beneficia al más preciado tesoro social que es la juventud”.
Ahora está en manos de las y los diputados, hacer ver su independencia o decisiones autónomas el hacer caso a la petición del rector y una demanda acariciada por siempre por los universitarios, o simplemente dejar pasar. Y guardar el silencio de los doblegados, de los corderos.
Eso sí el rector deberá cuidar lo que solicitó, estar lejos del poder político, cosa difícil cuando para algunos todavía la universidad sigue siendo un foco político para sus aspiraciones personales o del grupo anacrónico enquistado desde hace casi 40 años en ella.
La autonomía solicitada, la administrativa, se sumaría a la de difusión de la cultura y la investigación con miras a los próximos cien años de libertad de cátedra, ahora estaría la económica.
Y sin duda la UASLP es parte de la historia del estado, una institución que ha cambiado en concordancia con la transformación y la demanda de la sociedad, dijo el rector. Y es que la mayoría de los egresados destacados en la institución han servido de una u otra forma a la entidad. Tanto en los social, como el lo económico y no se diga en lo político.
Por lo pronto, ya pasados los festejos, el rector deberá enfrentar los procesos de selección de consejeros y directores, cosa que le importa en función de que quienes sean electos vean por el futuro de la institución, unos preparándose muchos más porque podrían tener en su futuro dirigir, no solo los destinos de su escuela o facultad, sino de toda la universidad. Y respecto a los jóvenes confía en su madurez y sean responsables de su quehacer dentro
de la misma, ser parte de un gobierno autónomo que no es extraterritorial.
Y después de este proceso, como se lo dijo a MediasTintasSLP, seguiría su decisión para la reelección, la cual estaría condicionada a su salud, por tanto a lo que Dios quiera. Porque sí quiere continuar otro periodo, sobretodo para cerrar el proyecto de impulsar a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, ubicarla en el contexto de un mundo global. Así que tranquilos muchos de los desesperados y adelantados. Todo a su tiempo.
