Poco a poco se fueron reuniendo, unas pintaban mantas y escribían en cartulinas otras se pintaban la cara de morado, y unas más las de negro afinadas la estrategia.
Todas reunidas en el jardín del Barrio de Tlaxcala, poco después de las 4 de la tarde iniciaron la marcha, al frente madres y familias de las desaparecidas o asesinadas. Mantas con las caras y los nombres de ellas, todas presentes.
Sobre eje vial se fueron sumando más y más grupos. Primera parada frente a la Fiscalía General del Estado, hablaron familiares de víctimas y con el puño en alto se pidió el silencio para el pase de lista, uno a uno los nombres de las desaparecidas tuvieron la respuesta tu familia no te olvida y el reclamo a la autoridad: “ si no pueden que se vayan a la chingada”.
Siguieron las 16 mil o más su camino, pasaron frente a la Alameda, siguieron por Iturbide, dieron vuelta a la derecha en la esquina de Sedesore donde las pintas dan cuenta de su paso. De los balcones de centro Patriarcal llamado la Lonja, signo inequívoco del machismo potosino, de la oligarquía y lugar de reunión de ellos, los hombres. Por cierto, coincidencia, de uno de esos balcones asomaron sus caras esos herederos de la maldición, el Caco Leal, ingeniero Fabián Espinoza, y “El Gallo” o el menor o mascota de los macabeos, Gustavo Robledo.
Ya entradas en Plaza Fundadores el frente de la marcha paró por segunda ocasión, ahora frente al Edificio Central de la UASLP, la retaguardia de la marcha cruzaba apenas el edificio de la Fiscalía.
Los gritos seguían y lo mismo aquella de “ ni somos una, ni somos bien, pinché gobierno cuéntanos bien”. Y el “ Vivo sola….” Y se prendió la puerta, causó el susto y la intervención de la guardia civil con extintores. Susto y adelante.
Y el mariachi femenil entonada “Sin miedo” que todas coreaban, cantaban conmemoraban sus luchas, su lucha, la lucha de todas y por qué no, de todos, ellas y ellos.
Termina la marcha en el llamado antimonumento frente a Palacio Legislativo, no sin antes haber prendido la puerta de Palacio de Gobierno que provocó otro susto pues quemaron una silla y papeles.
Los gritos, el tradicional “quien no brinque es macho”, “ el Estado opresor es un macho violador”, los colectivos se fueron desvaneciendo, pero niñas, adolescentes, jóvenes, adultas y de la tercera edad todas eran una y una eran todas en la demanda, en la exigencia de “ ni una más”, “ justicia, justicia”, en la equidad y sobretodo que en este país no mueran más mujeres, ninguna.
Debemos cambiar el concepto de ser, como se leía en una cartulina que portaba una pequeña de escasos 13 años: “Eres un país tan pobre, que gritas más un gol que un feminicidio”.
Al arribar a la Plaza De Los Fundadores, al grito de “¡Fuimos Todas!” y “¡El Estado opresor es un macho violador!” cubiertas por las mantas un grupo de activistas realizaron pintas en el edificio central de la UASLP y le intentaron prender fuego a la puerta de madera, pero al apilar palos y cartulinas un spray explotó haciendo replegar a las intervencionistas, donde había incluso niñas, mientras desde el interior del recinto universitario vertieron humo y polvo de extintores lo que terminó de disolver al grupo.
La última parada fue la Plaza de Armas, donde las radicales derrumbaron la valla metálica que circunda el Palacio de Gobierno al que grafitearon, quebraron vidrios de ventanas y abrieron una de las puertas desde donde también las repelieron con polvo de extintores, lo que ocasionó una lluvia de objetos hacia el interior del edificio histórico.
Algunas ingresaron y sacaron expedientes y papelería diversa a la que le prendieron fuego.
Frente al Congreso del Estado instalaron tendederos con fotografías y nombres de agresores, así como también en la valla metálica que intentaba cubrir el edificio Legislativo.
Finalmente mientras la mayoría de manifestantes se retiraba, un grupo numeroso se apostó alrededor del memorial a las víctimas de feminicidio donde montaron una manifestación del silencio con puño levantado para terminarla con el grito de “¡Justicia!
El contingente causó destrozos y pintas en el edificio central de la UASLP, el Palacio de Gobierno del Estado y dependencias como Sedesore.
El colofón de la marcha por el #8M en la capital de San Luis Potosí se tornó violento luego que cientos de manifestantes causaron destrozos en edificios del Centro Histórico, como el edificio de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y el Palacio de Gobierno estatal, dónde hubo hasta explosiones.
