Fueron 26 de 27 diputados los que asistieron al recinto del Congreso del Estado donde se aprobó por mayoría la Reforma Constitucional al Poder Judicial.
Votaron a favor y en la lógica, morenistas, petistas y los del verde a ellos se sumaron la Liliana Guadalupe Flores Almazán, quien fuera en algun momento blanquiazul; Juana Margarita Viñas Orta, suplente de la expriista y hoy Secretaría Estatal de Turismo, Yolanda Josefina Cepeda Echeverría; la diputada Ma. Elena Ramírez Ramírez de Conciencia Popular y María Claudia Tristán Alvarado de Nueva Alianza.
Pero y como se esperaba se sumaron Alejandro Leal Tobías, priista, gran amigo de Juan Ramiro Robledo, quien además se dijo demócrata y que por eso votaba a favor, hubo risas y murmullos, se escuchó que ese era in viso de lealtad macabeo.
También a favor Leal Tovías intervino en tribuna a favor de la minuta de la reforma judicial y pidió un voto de confianza para la presidenta electa Claudia Sheinbaum Pardo para la ejecución de la reforma.
Se sumo Bernarda Reyes Hernández a quien el PAN no podrá correr aunque se encontraba en su bancada, porque no es azul y ella esgrima su voto a favor de la reforma por que, según dijo, beneficiará a las comunidades indígenas.
Y en contra de la reforma votaron los panistas, Rubén Guajardo Barrera, Aranzazú Puente, José Ramón Torres García y Juan Francisco Aguilar Hernández, a ellos se sumaron el expriista, y diputado sin partido, Edmundo Torrescano Medina, y los emecistas Emma Idalia Saldaña Guerrero y Mauricio Ramírez Konishi.
Así en lo que Guajardo Barrera llamó sesión ilegal, pues desde comisiones lo mencionó, ahora dijo que la convocatoria era a las 15 horas y fue adelantada ilegalmente por la mesa directiva. Y para qué tanta prisa si la reforma ya contaba con más de 20 estados que la habían aprobado.
Lo cierto es que se votó y la única legisladora ausente fue la diputada Martínez Lárraga, quien simplemente no fue.
Al final daba igual pues con 19 votos a favor, 7 en contra y 0 abstenciones y una ausencia se aprobó la Reforma.
