“Sin autonomía, la libertad de cátedra se debilita, la investigación se vuelve vulnerable a presiones externas y la formación de nuevas generaciones corre el riesgo de responder más a agendas transitorias que a criterios académicos, con lo cual se comprometen el presente y el futuro, ya que se pierde la capacidad de formar profesionistas a la altura de las necesidades sociales”, señaló el doctor Leonardo Lomelí Vargas, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante la conferencia “Autonomía Universitaria como Garantía Constitucional: Libertad Académica, Gobierno Propio y Responsabilidad Pública”, presentada en el marco del Diálogo Universitario, organizado por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) para celebrar sus 103 años de autonomía.
En el encuentro, que reunió a rectores de diversas universidades y representantes de distintos ámbitos académicos e institucionales, dio inicio con la participación del rector de la UNAM. Lomelí Vargas afirmó que la autonomía universitaria es una conquista comunitaria histórica, una condición indispensable para la vida académica y una responsabilidad pública permanente.
Señaló que hoy la tarea central es garantizar que las universidades se mantengan como campos fértiles de libertad intelectual, capaces de responder a los problemas de su tiempo sin renunciar a su independencia académico-administrativa ni a su vocación social, y que continúen como vehículos eficaces de movilidad social. En este contexto, explicó que las universidades públicas enfrentan un entorno global particularmente desafiante, en el que deben contribuir, de acuerdo con sus posibilidades, a atender problemas como la desigualdad, la violencia, el deterioro ambiental, la crisis democrática y la transformación tecnológica del trabajo, entre otros, mientras enfrentan restricciones presupuestales, acosos a su autogobierno y cuestionamientos al conocimiento científico.
Ante estos retos, sostuvo que las universidades requieren margen de maniobra para innovar, reorientar programas y construir proyectos de largo plazo que no se vean interrumpidos por cambios gubernamentales ni coyunturas políticas o económicas. Además, aclaró que no se trata de un privilegio institucional ni de un espacio de excepción, pues la autonomía no es sinónimo de aislamiento ni de ausencia de rendición de cuentas, sino una condición necesaria para que el conocimiento se desarrolle sin subordinación a intereses partidistas o coyunturales, manteniendo siempre la obligación de rendir cuentas a la sociedad.
En su análisis, Lomelí Vargas subrayó que la defensa de ella no recae únicamente en las autoridades universitarias, sino que es una responsabilidad compartida por toda la comunidad.
Para inaugurar el Diálogo Universitario, el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, doctor Alejandro Javier Zermeño Guerra, destacó que cumplir 103 años de autonomía convierte a la institución en una de las más antiguas de México y una de las cuatro o cinco más antiguas de América. Recordó que, como todos los entes autónomos, a lo largo de este siglo la UASLP ha enfrentado distintos intentos de intervención en su soberanía.
Añadió que para contar con el apoyo social es indispensable generar confianza, y que ello requiere también de entes fiscalizadores capacitados, capaces de ejercer su labor con respeto a la vida universitaria y a su autogobierno.
El doctor Zermeño Guerra agradeció la presencia del rector de la UNAM, así como de Dr. Eber Omar Betanzos Torres, titular de la Unidad Técnica de la Auditoría Superior de la Federación; de la Dra. Consuelo Natalia Florentini Cañedo, rectora de la Universidad Autónoma de Quintana Roo; de la Mtra. Leticia Jiménez Zamora, presidenta del AMEREIAF; y del Dr. Luis Armando González Plasencia, secretario general de la ANUIES.
DEFENDER LA AUTONOMIA ES PROTEGER EL FUTURO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR: RECTOR DE LA UNAM
