Tras la detección de un caso de rabia paralítica bovina en el ejido Progreso de Riovererde, se determinó la activación de una campaña emergente de vacunación coordinada por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh) junto con ganaderos de la región.
La intervención inmediata establece una protección sin límites del hato pecuario en municipios de la región Media para contener riesgos sanitarios.
La dependencia puso en marcha un plan de aplicación de dos mil vacunas, aportadas de manera conjunta por el Estado y productores afiliados a la Unión Ganadera Regional, para inmunizar bovinos, equinos, caprinos y ovinos.
Estas acciones se amplían con nuevas jornadas en Villa Juárez y Guadalcázar, donde se distribuirá un número similar de dosis para reforzar el control epidemiológico.
El trabajo se realiza con personal de la Dirección de Sanidad Animal y del Comité Estatal para el Fomento y Protección Pecuaria, en coordinación con los productores, ante la posible transmisión del virus por fauna silvestre.
