“Lo que quiero es vivir”, así, tan llano y profundo a la vez, es la premisa que atraviesa el libro del mismo nombre, de la autora Alicia Salguero Gómez, presentado en el marco del 50 aniversario de la Feria Nacional del Libro de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Se trata de un testimonio íntimo que surge a partir de un accidente automovilístico que transformó su vida y que la llevó a replantearse el sentido de la resiliencia, la fe y el acompañamiento de quienes están alrededor.
Durante la charla, la autora explicó que la obra reúne una serie de escritos personales que fueron tomando forma con el paso del tiempo. “Este libro habla de todo lo que se viene a raíz de un accidente automovilístico. Sin embargo, la primera parte es ponerte en contexto de que soy una mujer que viene de familia católica, que cree firmemente en que hay un ser supremo que, si bien no me carga, me va acompañando con todos los despapayes que he hecho en la vida”, comentó. A partir de esa mirada, la narración también aborda el valor del apoyo familiar y de las personas cercanas para enfrentar momentos difíciles.
El libro se construye a partir de cartas, correos y notas dispersas en distintas libretas que la autora fue escribiendo a lo largo de los años. Aunque inició la compilación en 2020, el proceso se detuvo por la pandemia y por el fallecimiento de su padre, lo que añadió otra dimensión al relato. “También habla de los duelos, de las pérdidas y de las decepciones que vamos teniendo en la vida”, explicó. El proyecto se retomó en 2024, cuando decidió dejar su trabajo para dedicarse por completo tanto a la escritura como a las conferencias que imparte sobre prevención y responsabilidad.
Salguero Gómez compartió que, tras el accidente, encontró un nuevo propósito al trabajar con el doctor Roberto Rodríguez Della Vecchia en actividades de concientización para evitar que otras personas pasen por situaciones similares. “Es el seguir premiando el piensa primero, piensa antes de actuar, piensa en las consecuencias que puede haber”, señaló, al destacar también el papel fundamental que su familia ha tenido en su proceso personal.
A lo largo de la conversación, la autora habló sobre la manera en que ha aprendido a levantarse frente a las pérdidas y a las limitaciones físicas que dejó el accidente. “Creo que es el aprovechar lo que sí tengo. Sí, no tengo cuerpo entero en cuanto a movimientos, pero puedo nadar en aguas abiertas”, relató. De hecho, esa actividad se convirtió en parte esencial de su vida y aparece reflejada en la portada del libro, donde se muestra durante una competencia acompañada por una amiga a quien llama cariñosamente su “aricillo”.
Al final, la autora dirigió un mensaje especialmente a jóvenes y personas que atraviesan momentos de incertidumbre o depresión. Invitó a dejar de compararse con lo que se ve en redes sociales y a reconocer el amor que existe en el entorno cercano. “Debemos fijarnos más en lo que está en nosotros. Deja de compararte con la gente que está a tu alrededor porque de ninguna manera ellos viven lo mismo que tú”, afirmó. Y concluyó con una frase que resume el espíritu de su libro: “Agárrense del amor que tienen al lado y disfruten la vida… porque si a mí me preguntan, pues yo lo que quiero es vivir, y eso es lo que puedo aconsejar”.
