En el marco del 50 aniversario de la Feria Nacional del Libro de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Antonio Ortuño presentó su novela “El amigo muerto”, publicada por Seix Barral, una obra que combina elementos de lo fantástico con una mirada a la realidad social mexicana. Durante la charla con el público, el autor explicó que se trata de un proyecto muy personal cuya historia comenzó hace más de tres décadas, cuando era apenas un joven escritor.
Ortuño relató que la novela fue escrita por primera vez cuando tenía 18 años, pero aquella versión permaneció guardada durante mucho tiempo y posteriormente apareció en una edición temprana bajo seudónimo por cuestiones editoriales. Con el paso de los años decidió retomarla para trabajarla nuevamente y darle la forma literaria que sentía que le faltaba. “Siempre me había quedado con la espinita y con la molestia de que yo sentía que no había desarrollado como el potencial de la historia. Me gustaba mucho la historia, pero no la forma literaria que tenía”, dijo ante el público.
El autor explicó que en esta versión definitiva buscó aprovechar la experiencia acumulada como narrador para contar mejor esa historia inicial. “Gran parte del trabajo en la novela consistió en eso, en que literariamente y con la experiencia de todos estos años de escritura pudiera contar bien lo que me costó contar en esa primera novela”. A partir de ahí decidió integrar distintos registros narrativos y explorar temas que no había abordado con tanta claridad en sus novelas anteriores.
Uno de esos elementos es la presencia de lo sobrenatural, un recurso que el escritor había utilizado antes principalmente en cuentos. “Yo quería jugar con este elemento de lo sobrenatural, que es verdad que no es algo que yo hubiera explorado en mis otras novelas. Ocasionalmente en algunos cuentos he jugado un poco con elementos sobrenaturales, pero solamente en cuentos; en novelas no había sido de esa manera”.
Durante la conversación también recordó el contexto en el que comenzó a escribir el libro, marcado por acontecimientos que sacudieron al país y al mundo. “Empecé a escribir en el 94, cuando mataron a Colosio y se había suicidado Kurt Cobain, año movidito en el mundo”, señaló, al explicar que la incertidumbre social y la violencia que han acompañado a México durante décadas terminan filtrándose inevitablemente en la literatura.
Finalmente, Ortuño reflexionó sobre la importancia de la lectura en su vida y en su formación como escritor. Creció en una familia donde los libros formaban parte de la vida cotidiana, algo que, reconoció, no es la realidad de muchas personas en el país. Por ello expresó admiración por quienes descubren la lectura en etapas más tardías de su vida y subrayó la necesidad de acercar a los jóvenes a los libros desde el disfrute: “Uno no puede decidir por los hijos, pero al menos decirles: esto es posible y es divertido y es interesante”, finalizó.
ANTONIO ORTUÑO PRESENTÓ SU NOVELA «EL AMIGO MUERTO» EN LA FNL UASLP
