En el marco de la 50 Feria Nacional del Libro de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, el escritor e ilustrador Bernardo Fernández, conocido como “Bef”, presentó su más reciente novela de ciencia ficción ante una audiencia que se dio cita este sábado 21 de marzo para dialogar sobre literatura, tecnología y futuro desde una perspectiva latinoamericana.
La obra —una combinación de space opera, distopía y crítica social— sitúa al lector en un futuro lejano donde la humanidad domina los viajes interestelares, pero reproduce en la galaxia las mismas desigualdades de la Tierra. Los planetas fértiles quedan en manos de los países ricos de “Madretierra”, mientras que los mundos inhóspitos son asignados a las naciones pobres. En ese contexto, un destacamento multicultural de mercenarios corporativos llega a terraformar Cuicatlán, “la tierra del canto”, un planeta malva azotado por vientos permanentes y marcado por un secreto que ha cobrado vidas.
“Terraformar es una palabra interesante porque evita decir colonizar”, explicó el autor. “Es llegar a un planeta y hacerlo habitable, pero en el fondo implica repetir procesos históricos de ocupación y desigualdad”. La novela, añadió, no busca imaginar un porvenir lejano como evasión, sino confrontar al lector con problemas actuales: “No es una novela sobre el futuro, sino sobre lo poco que cambia el ser humano, incluso al cambiar de planeta. Llevamos nuestras desigualdades, nuestras identidades y nuestros errores a las estrellas”.
Durante la conversación, Bef defendió la ciencia ficción como un territorio literario históricamente relegado en el ámbito hispanoamericano. “Mi primer amor literario es la ciencia ficción. Siempre ha sido despreciada, pero es una literatura de ideas que nos permite cuestionar nuestra relación con la tecnología y el poder”, afirmó. Recordó que el género ha sido visto con recelo en español, a diferencia de otras tradiciones, y subrayó la necesidad de reclamar el derecho a imaginar futuros propios: “Reclamar nuestro papel en un futuro lejano es un ejercicio de descolonización. Nos han dicho que el espacio y el conocimiento científico no nos pertenecen”.
El autor compartió que el proyecto nació hace años como una novela gráfica inconclusa y evolucionó hasta convertirse en la primera entrega de una trilogía. Concebida como una historia de aventuras con estructura coral —que incluye diarios, cartas y documentos internos—, la obra combina misterio, teoría científica y reflexión filosófica. “Quería una novela de personajes sólidos, pero también una reflexión sobre teoría de juegos, genética y el costo humano del progreso”, señaló.
En la sesión se abordaron temas como racismo, clasismo, privilegio y acceso desigual a la tecnología, así como la tensión entre países ricos y pobres en la expansión espacial. Para Bef, la ciencia ficción no es frivolidad ni escapismo: “Las utopías hoy las hacen los publicistas de las grandes tecnológicas. Para cuestionar el modelo, estamos los escritores de ciencia ficción”.
BEF PRESENTA SU RECIENTE NOVELA EL LLANTO DEL AIRE
