ASEGURAN EN LA UASLP INESTABILIDAD EN SUBSUELO EN ZONA DEL TEMPLO DEL SAUCITO

Una advertencia sobre los riesgos geológicos en la colonia El Saucito, particularmente en el entorno del templo del Señor de Burgos, fue presentada como parte de la Agenda Hídrica 2025 por la doctora Sonia Torres Rivera, investigadora del Instituto de Geología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) e integrante del Grupo Universitario del Agua, quien alertó sobre la inestabilidad del subsuelo y las posibles afectaciones en caso de llevarse a cabo proyectos de infraestructura a gran escala.

El estudio, solicitado por habitantes del sector, analiza las condiciones estructurales del terreno ante posibles intervenciones, como la construcción del paso a desnivel en la calle Fray Diego de la Magdalena. “Cualquier excavación que se haga a la tierra desequilibra el balance natural del
terreno”, explicó la especialista, al señalar que proyectos mal planeados o sin estudios geológicos adecuados pueden provocar daños irreversibles.

Entre los principales hallazgos destaca la presencia de una falla geológica secundaria, ramal de la conocida falla del Aeropuerto, que atraviesa la zona de estudio. “Casualmente pasa por el área del
Saucito, lo que incrementa la vulnerabilidad del sitio, especialmente ante obras que implican excavaciones profundas y uso de maquinaria pesada”, dijo.

La investigadora detalló que las condiciones del suelo —predominantemente limoarcilloso y con alta saturación de agua— favorecen la inestabilidad. “Es un material que fácilmente se puede romper con los esfuerzos que se están llevando a cabo. A esto se suman vibraciones generadas por
maquinaria y tráfico, que pueden intensificar procesos de asentamiento y hundimiento”, agregó.

Las evidencias del problema ya son visibles en la infraestructura del templo. “Observamos fracturas en las cuatro paredes, separación de canteras y reacomodos diferenciales en la estructura. También hay presencia de pliegues y deformaciones en el subsuelo frente al atrio,
indicativos de esfuerzos compresivos activos”, explicó.

Además, las excavaciones con taludes verticales en zonas urbanas, a diferencia de áreas abiertas, incrementan el riesgo de colapsos. “Esto genera inestabilidad por el peso de los edificios y del tráfico”, apuntó.
La doctora Torres Rivera subrayó que el suelo en esta zona continúa en movimiento. “Los pliegues geológicos nos indican que el terreno sigue activo y en constante deformación”, lo que obliga a extremar precauciones en cualquier intervención.

Como conclusión, el equipo de investigación recomendó realizar estudios integrales antes de ejecutar nuevas obras. “Se necesita una revisión profunda interdisciplinaria, pues está en juego
tanto la seguridad de la infraestructura como la conservación del patrimonio histórico”, aclaró.

Finalmente, indicó que el Grupo Universitario del Agua continuará en el trabajo del análisis del sitio, con el objetivo de aportar soluciones técnicas a una problemática que preocupa a los habitantes y que evidencia la necesidad de planificar el desarrollo urbano con base en criterios
geológicos.

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