TODOS PONEN
El próximo acarreo que tendremos.en El zócalo de la Ciudad de México, lo veremos el próximo sábado, cuando la expropiación petrolera cumpla 85 años y el macuspano festeje a grito peñado su fracaso -que llamará triunfo- de su corrupta transformación.
Los diputados de morena han dicho que financiarán el acarreo para el.evento del vividor de palacio nacional y junto a estos los gobernadores de su movimiento harán lo mismo. Se rentaran camiones, se regalarán tortas, refrescos, una lanita y en algunos casos hasta noche de hotel, alimentos incluidos.
Igual que sucedió el pasado 27 de noviembre, cuando camiones, tortas, refrescos y los 500 pesos salieron a relucir como apoyo a la respuesta a la «convocatoria» para llenar el ego de López Obrador.
Igualitos que en los años del PRI añejo, tan añejo como el lider de morena que pretende regresar al monopolio de partido, pues vive en el pasado.
Entonces esos diputados que aportarán parte de su «dieta» – por cierto que pagamos los ciudadanos- para traer gente al zócalo de la Ciudad de México al igual que harán los gobernadores de.morena, ellos con recurso del erario estatal, cumplirán con el ritual que les obliga venerar al cacique.
Lejos volverán a quedar de convocatorias como la que logró reunir a miles de ciudadanos que marcharían por Paseo de la Reforma para dejar en claro que el INE no se toca o la que llenó el zócalo de la Capital del país en defe sa del voto.
Eso nunca lo.podrán hacer, que la gente vaya de mutuo propio, convencidos y sin torta ni refresco. No eso nunca lo podrán hacerlo, llenarán con camiones de gente amenazada con quitarles apoyos, con 500 pesos, torta y refresco,
Dará cuenta la sucia plancha central que así dejarán y como muda testigo la bandera. Lleno probablemente aunque los huecos se irán abriendo mientras el macuspano se desgañite con frases de engaño al «pueblo bueno».
Y por cierto ese petróleo nuestro expropiado en el año 40 del siglo pasado, cuyas refinerías pierden 177 mil 528 millones de pesos, mientras niños y adultos mueren por falta de medicamentos.
Para este fin de semana «todos ponen» para satisfacer al merolico matutino.
