Debido a que el inmueble se localiza dentro del perímetro del Centro Histórico y presenta fachada de cantera, no fue posible realizar trabajos de demolición para el retiro completo de la toma, por lo que se aplicó un sellado especial, con el objetivo de impedir la extracción de agua, aun cuando se retire el tapón exterior.
La toma quedó debidamente cancelada, con lo que se protege la infraestructura hidráulica y se evita el desperdicio del recurso.
