Por Yo Claudio
La tinta escurre:
En la arena política de San Luis Potosí, el ambiente se enrarece al tiempo que las piezas comienzan a perfilar sus verdaderas intenciones. Entre llamados a la civilidad, definiciones partidistas que se contradicen y coqueteos sotto voce entre viejas y nuevas siglas, la carrera por el estado y la capital ha entrado en un ritmo frenético.
El balance de Galindo: permiso implícito y diplomacia frente a la confrontación
Enrique Galindo Ceballos rindió su informe con la cadencia de quien sabe que los tiempos se agotan y las aspiraciones crecen. El alcalde capitalino destacó un balance sumamente positivo en materia de seguridad, modernización operativa y gestión hídrica frente a momentos críticos, proyectando una narrativa de estabilidad e infraestructura. Sin embargo, lo más llamativo fue el tono de su discurso: un llamado ciudadano, sobrio y enteramente libre de agravios personales. Esta postura contrasta ostensiblemente con la retórica de los operadores del Partido Verde, quienes parecen no entender ni procesar la política si no es a través del descalificativo directo y la provocación de bajo nivel. Ante un público plural donde convergieron figuras de diversos tintes, Galindo demostró que la altura política radica en sumar adeptos sin caer en el fango verbal.
El bochorno senatorial: la imprudencia de picarle la cresta a Lily
En ese mismo plano de provocaciones inconsecuentes se ubica el reciente choque parlamentario de la senadora Ruth González. Pareciera que en la bancada oficialista olvidaron la regla dorada del debate legislativo, a Lily Téllez no se le «pica la cresta» si no se tiene el temple ni el arnés para aguantar la sacudida. La senadora potosina decidió abrir un frente innecesario y terminó arrastrada a un terreno donde la sonorense domina la descalificación virulenta. ¿Para qué provocar el choque si ya se sabe exactamente cómo reacciona y el costo mediático que eso conlleva? Un tropiezo derivado de la falta de cálculo y exceso de soberbia.
La jugada en Morena: Elí Cervantes y las sombras detrás de su nombramiento
Donde las contradicciones rayan en el absurdo es dentro de la dirigencia estatal de Morena. La designación de Elí Cervantes como coordinador estatal de la Defensa de la Transformación en San Luis Potosí levantó ámpula y severas sospechas. Tras inscribirse buen número de aspirantes en el proceso interno, la dirigencia determinó que ninguno «alcanzó el respaldo suficiente» para sacarse de la manga a Cervantes, quien ni siquiera se había registrado. La maniobra deja al descubierto a quién atiende realmente este nombramiento: lejos de responder a la militancia de base, la imposición de Cervantes lleva el sello de tribu, de esas que hay varias en los guindas y los acuerdos del CEN nacional, funcionando como un peón estratégico para garantizar la ruptura de Morena con el PVEM en la entidad. Cervantes llega no como un líder de unidad, sino como un operador al servicio de cúpulas nacionales dispuestas a sacrificar el consenso local en favor de una confrontación pactada contra el proyecto del Palacio de Gobierno.
La baja de Gerardo Sánchez Zumaya, reacomodos en el PT:
Por el lado de la autodenominada Cuarta Transformación, la sorpresiva salida de Sánchez Zunaya del escenario competitivo a través del PT deja un vacío interesante en el flanco izquierdo. Su repliegue evidencia los reacomodos internos y las probables presiones o acuerdos en las altas esferas del oficialismo local para despejar el camino a candidaturas con mayor disciplina de grupo o mejor amarre institucional. Con su desmarque, el PT pierde a una figura que buscaba oxigenar su oferta, reconfigurando la balanza de fuerzas y obligando a redistribuir los respaldos de la base petista hacia otras trincheras.
El cortocircuito del PAN frente a la alianza con el PRI
En la acera blanquiazul, la confusión sobre la política de alianzas es absoluta. Por un lado, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, sostiene una postura tajante de «no más alianzas» para rescatar la identidad del partido frente al electorado. Sin embargo, en el terreno de juego potosino la realidad es muy distinta. Santiago Taboada, designado como delegado del CEN del PAN para San Luis Potosí, camina en la dirección opuesta y no ve con malos ojos repetir el bloque con el PRI para mantener la competitividad territorial. Este choque de señales desde el propio CEN manda un mensaje desarticulado a la militancia, que no sabe si prepararse para una contienda en solitario o mantener el pacto tricolor. Para qué se hace «lolo» el dirigente nacional. Lo mismo sucede en Nuevo León y Chihuahua. Otro soberbio es cabeza de Accion Nacional.
La capital en la mira: la pugna entre cuatro perfiles
Derivado de este dilema aliancista, la definición del perfil panista para la alcaldía capitalina se ha vuelto prioritaria. La baraja de nombres se ha reducido prácticamente a cuatro cartas con pesos distintos sobre la mesa. Entre los aspirantes internos se miden aquellos que apuestan por la continuidad del grupo institucional frente a perfiles de peso más conservador o empresarial que exigen cancha pareja para disputar la candidatura. La definición de quién abanderará al blanquiazul dependerá directamente de si la contienda se abre a la ciudadanía o si se define por el esquema de encuestas internas que busca impulsar la delegación nacional. Verónica Rodíguez, David Azuara, Rubén Guajardo y Marcelo de los Santos jr. Uno dicen que ya se amarró al cuatro veces diputado y otros al hijo del ex gobernador. Lo cierto es que el primeeo tiene más elocuencia legislativa y experiencia y el otro apoyo paterno, pero como dijo uno de sus impulsores «no conecta». Vero seguira en el senado o la persigue una coordinación de campaña.
Guiños, coqueteos y ‘malas lenguas’: Somos, MC, PT y la sombra de Azuara
Para cerrar el cuadro de intrigas, los movimientos subterráneos están a la orden del día. El partido de reciente creación, Somos —estrechamente ligado al grupo político del exalcalde Xavier Nava—, ha lanzado claros guiños a Marcelo de los Santos Jr., buscando capitalizar el peso del apellido y tentar a un perfil de corte empresarial para sus filas. Al mismo tiempo, «dicen las malas lenguas» que tanto el PT como Movimiento Ciudadano están enviando señales y Coqueteos intensos a un personaje de apellido Azuara, conscientes de que los desencuentros en Acción Nacional podrían dejar a operadores con estructura propia listos para dar el brinco a siglas dispuestas a cobijarlos. El tablero está puesto y las traiciones o alianzas insospechadas apenas comienzan a tejerse.
Por cierto…cómo negociarán Pri y Pan… Qué pediría una y qué la otra, o no dejarán que ninguna intervenga.
