En medio del proceso interno del Partido Acción Nacional para definir la coordinación política de la capital potosina, la senadora y dirigente estatal con licencia, Verónica Rodríguez Hernández, reflexiona en entrevista sobre los errores del pasado, la dinámica en el Senado frente a la mayoría oficialista y las reglas para evitar divisiones internas ante una lista de 18 aspirantes.
– Senadora, dentro de la militancia se contemplaba su perfil para buscar la candidatura a la gubernatura. ¿Por qué decantarse por la coordinación de la capital y no por la contienda estatal?
Verónica Rodríguez (VR): Soy una mujer que analiza la realidad política y social de San Luis Potosí. Agradezco a quienes vieron en mí esa posibilidad, pero hoy lo responsable es construir un proyecto que le dé rumbo al estado consolidando primero la capital y otros municipios. Junto con el alcalde Enrique Galindo y diversos actores, hemos generado una sinergia para pensar en un producto grande donde todos sumemos. Además, tras tres años en el Senado, la visión del estado cambia; al ver cómo el oficialismo ha frenado las contenciones opositoras a nivel federal, entendí que los verdaderos cambios estructurales para la gente se construyen desde la gestión local.
– Menciona el desempeño en el Congreso de la Unión. ¿Ha resultado frustrante la labor legislativa en este periodo?
VR: En el Senado, la oposición se convirtió prácticamente en testimonial tras las reformas impulsadas por el Ejecutivo, como la del Poder Judicial. Aun ganando los debates con argumentos y explicando a la ciudadanía los riesgos, las iniciativas del oficialismo avanzaron por la vía del número. De ahí nace la reflexión: ¿qué estamos logrando realmente por San Luis Potosí desde ese espacio cuando se está atado de manos? Por eso la decisión de enfocar la fuerza en el territorio municipal.
– Como dirigente con licencia del PAN estatal, ¿cuáles considera que son los principales resultados que entrega a su partido?
VR: Primero, haber roto la inercia de liderazgos exclusivamente masculinos para dar paso a un relevo generacional real, abriendo espacios a mujeres y jóvenes contemporáneos en el comité y en postulaciones públicas. Segundo, haber consolidado un trabajo de equipo real con el ayuntamiento capitalino. Hoy el PAN no solo critica desde fuera; gobierna y da resultados a la ciudadanía a través de perfiles calificados en áreas clave como Servicios Municipales, Ecología y Desarrollo Económico.
– En la mesa de debate se le cuestiona seguido que el PAN abandonó las calles durante años. ¿Acepta esa autocrítica?
VR: Lo reconozco abiertamente: nos tardamos. El PAN se alejó de la ciudadanía y de sectores clave como las cámaras empresariales, las organizaciones civiles y las iglesias. En mi primera gestión al frente del partido nos enfocamos en «limpiar la casa» e ir restableciendo esos puentes. Hoy la exigencia de la gente cuando tocamos la puerta en las colonias es directa: nos regañan por el tiempo ausentes, pero nos piden no volver a irnos. Salir a la calle de manera permanente tiene que ser el sello del partido de aquí al 2027.
– Hay 18 aspirantes registrados para coordinar la capital. ¿Cómo evitar que este número derive en fracturas internas?
VR: Más que un riesgo, es una oportunidad: tenemos a 18 personas —incluyendo ciudadanos sin militancia y perfiles jóvenes— recorriendo y hablando del partido en todo el municipio. El Comité Ejecutivo Nacional estableció filtros claros: la firma de 7 compromisos éticos, el respaldo digital de firmas en al menos el 75% de las secciones electorales, contar con un mínimo del 10% de conocimiento público y la participación en foros de contraste de ideas. El proceso se definirá mediante encuestas hacia el 31 de agosto, y el compromiso de todos debe ser la unidad posterior, no solo para la foto, sino para mantener el trabajo de campo juntos.
– Respetando los tiempos electorales, al recorrer las colonias, ¿cuáles son los tres problemas urgentes que le demanda la ciudadanía?
VR: La gente pide soluciones concretas: primero, abrir la llave y tener agua potable en sus casas; segundo, seguridad y tranquilidad para caminar por las calles mediante una policía de proximidad bien equipada; y tercero, movilidad eficiente y conectividad segura para desplazarse por la ciudad. La política debe centrarse en escuchar a la gente para resolver lo cotidiano.
– Cuál sería una estrategia ante la crisis hídrica
VR: Diagnóstico del desabasto derivado del sistema El Realito, plan de mantenimiento a pozos municipales, modernización de la red de distribución para reducir fugas y reestructuración del organismo de agua local (Interapas).
– En cuanto a deguridad pública y prevención:
VR: Fortalecimiento de la policía municipal de proximidad, inversión en cámaras y tecnología de vigilancia por colonias, e integración con las fuerzas estatales y federales.
– Ha habido señalamientos y continuidad sobre la actual administración capitalina encabezada por Enrique Galindo. ¿En qué se diferenciará su proyecto?
VR: Reconozco lo que se ha hecho bien, pero los grandes problemas de la ciudad no se solucionan con eventos ni imagen. Mi propuesta se centra en la eficiencia del gasto, la transparencia total y la atención prioritaria a los servicios básicos en las colonias más apartadas. San Luis Potosí no termina en el centro ni en las avenidas principales; la diferencia estará en una gestión de campo, presente en las colonias y enfocada en resolver de fondo el agua, la seguridad y el bacheo.
– Finalmente, ¿cuál es el mensaje para los militantes y ciudadanos que exigen resultados ante el escenario político actual?
VR: Que este proyecto es abierto e incluyente. San Luis Potosí necesita el esfuerzo conjunto de la sociedad civil, las fuerzas políticas que buscamos un contrapeso real y los ciudadanos de a pie. Mi compromiso es claro: capacidad de gestión, orden en la administración municipal y trabajo sin descanso para devolverle la tranquilidad y los servicios de calidad a las familias potosinas.
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