Y LOS NIÑOS DE LA CALLE, ¿NO CUENTAN?

“Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños no pueden, ahora es el momento, sus huesos están en formación, su sangre también lo está y sus sentidos se están desarrollando, a él nosotros no podemos contestarle mañana, su nombre es hoy” (Gabriela Mistral) 

 Por Claudia Gómez Montealvo

En una búsqueda de estadísticas que aportaran una cifra de cuántos niños se encuentran en situación de calle en San Luis Potosí, me encontré que era más fácil encontrar agua en el desierto, que contar con una cifra especifica y mucho menos acciones contundentes para la atender esta problemática.  

Las dependencias gubernamentales no cuentan con un diagnóstico preciso del número, situación familiar, ubicación de estos pequeños. El Sistema DIF Municipal ha estimado que oscilan entre 80 y 100 personas en situación de calle, pero no cuentan con los rangos de edad, género y un análisis concreto del por qué se da esta situación. 

Si bien, la Procuraduría Municipal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNA Municipal) realiza acciones para conocer con exactitud el número de niñas y niños en esta situación, a la fecha no existe un diagnóstico o análisis al respecto. 

La presencia de estos pequeños en las calles, no debe de pasar desapercibida, es claro y evidente que los vemos afuera de los centros comerciales, en los cruceros, en el centro histórico o en algún lugar público, en la periferia, en ocasiones solos o acompañados por sus hermanos, igualmente menores de edad. 

Existen, es la triste realidad, en muchos casos hablamos de menores que carecen de recursos y de algún familiar que los proteja, viven en una situación de absoluto desamparo, no cuentan con una alimentación suficiente, con un descanso adecuado y mucho menos  tienen acceso a la educación. 

Incluso mucho de ellos caen en manos de mafias, consumen drogas o se suman a grupos delictivos y en el peor de los casos pueden ser víctimas de trata de blancas. 

Históricamente se han realizado esfuerzos para definir y proteger los derechos de los niños, desde 1924 con la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño donde se establecen 5 de estos, posteriormente en 1948 con la Declaración Universal de los Derechos Humanos que si bien no se les menciona en particular, de manera implícita se reconocen 30 derechos. 

Continua la labor con la Declaración de los Derechos del Niño en 1959, donde se especifican 10 derechos a favor de los infantes y el esfuerzo más actual data de 1989 con la Convención sobre los Derechos de los Niños, en este momento se establece en el Tratado Internacional que los menores tienen los mismos derechos que los adultos y se enfatizan aquellos derechos que se desprenden de su condición especial como seres humanos que no han alcanzado el pleno desarrollo físico y mental por lo que requieren de protección especial.

En este tratado se establecen 54 artículos a favor de la niñez, entre estos,  más allá del derecho a la salud, la educación, destacan: el derecho a ser protegido contra el maltrato; el derecho a ser protegido aunque no tengas familia. El derecho a la protección contra la explotación laboral y ante todo el derecho al bienestar.

En este sentido México es uno de los países que suscribe este tratado y se compromete a presentar un informe sobre las medidas adoptadas para dar efecto a los derechos del niño reconocidos en la convención.

Sin embargo, su último reporte al respecto data del 2014 de acuerdo al Sistema de Información sobre la Primera Infancia en América Latina. 

Ahora bien, en lo general hay que reconocer que se han hecho esfuerzos de carácter internacional para reconocer los derechos de los niños y realizar acciones a favor de estos. La interrogante  versa si estas acciones han sido las más efectivas.

En el aspecto particular, en esta pequeña búsqueda de cifras y acciones que se limitó a una ciudad relativamente pequeña, nos encontramos con la nada, no existe documento que nos hable de números y acciones y de la forma en que como ciudadanos podemos coadyuvar a la mejora de las condiciones de vida de estos pequeños. 

Es prioridad de una sociedad comprometida, brindar a estos niños un hogar seguro, cuidar su salud y brindar educación, así como un acompañamiento en su transitar a la vida adulta, un niño solo debe de estar en la calle para gozar de los espacios públicos, no para vivir o ser explotado por otro ser humano.

Las acciones de las autoridades gubernamentales encargadas de la integración y el desarrollo de los niños no deben de ser limitativas, deben de ser innovadoras, creativas e inclusivas, porque esos niños que hoy no cuentan, algún día serán adultos y en la medida de que los pequeños cuenten con los recursos suficientes para tener una vida plena, generaremos en la sociedad ciudadanos más comprometidos con el mundo. 


Claudia Gómez Montealvo
Estudios de Postgrado en Ciencia Política,  Universidad de Oxford, Inglaterra.
Maestra en Administración y Políticas Públicas por el Colegio de San Luis, A.C. 
Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. 
Estudios en Derecho por la Universidad del Centro de México.
Asesora de Gobiernos federales, estatales y municipales.
Consultora de diversas legislaturas del Congreso del Estado de San Luis Potosí.
Activista de diversos colectivos y asociaciones civiles, con enfoque en derechos humanos, prevención del delito, mujeres, cultura y educación. 


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