Marco Antonio Zárate Mancha.
El día se desgaja en grises horas Los días no cesan de llorar Extrañan el tenaz bullicio de las hormigas humanas… Dijeron cuarentena… Borges, en alguno de sus escritos Refiere que cuarenta es un modismo antiguo que denotaba muchos: Cuarenta días y cuarenta noches de diluvio universal No significa literalmente que llovió ese tiempo Los cuarenta días que Cristo oró en el desierto Tampoco fueron cuarenta o nadie podría afirmarlo Los cuarenta ladrones de Alí Babá Sin duda era un grupo más numeroso Quizá ésta obligada cuarentena tenga esa arcaico sentido Quizá el cubrebocas sea solo símbolo: ¡Cállate y obedece! Quizá es cierta la imposición silenciosa de Nueva Realidad Quizá la “salvadora pócima inoculada” sea caldo tóxico de exterminio y dominación Quizá nos deslumbramos con la omnipresente y omnímoda tecnología Quizá esa tecnología que nos inutiliza y esclaviza sea el arma predilecta del Poder Ya el lisboeta poeta, Fernando Pessoa, había alertado: “La tecnología que hace poco parecía darme libertad, es ahora una cosa donde estoy preso”.
